martes, 13 de abril de 2010

Bajo Palos - 'Abre los Ojos'

“La rueda es el símbolo de la vida. Creemos avanzar cuando nos movemos, y cuando la rueda da la vuelta completa, nos encontramos en el mismo sitio”
Vicente Blasco Ibáñez

Y, de nuevo, fútbol y más fútbol. Al parecer la Liga se había hecho corta y queríamos mas, mucho mas. Las reglas municipales en materia de deportes establecen que los ganadores de las diferentes Ligas, con sus turnos y días específicos, mantendrán una lucha cerrada a modo de eliminatorias directas, de donde solo saldrá uno, solo uno, que será coronado como el mejor de los mejores, la elite.

Otro año mas, y ya van tres, el Rayito, equipo humilde y amistoso, se colaba en ese grupo de dieciséis equipazos que parecían no conformase con ganar la Liga en sus respectivos campos. Hay que decir de antemano, que nuestro objetivo estaba de sobra cumplido, y todo lo que ahora consiguiéramos seria un superávit para una Liga que nos había proporcionado ingresos mas que suficientes. Pero bueno, estábamos "legalmente" obligados a jugar estos play-offs ¿no? ¡Pues ahí que vamos!

Nuevamente, la cita era en Tabarca, a eso de las seis de la tarde. El campo era una mina de diamantes. Nos entremezclamos, con algo de retraso, con los jugadores más valiosos y destacados de una parte de Madrid. Eso le hace sentir a uno realizado, por lo menos, en cuanto al fútbol se refiere... Contábamos de nuevo con la baja de Willy y de Angie, pero Nacho, ya recuperado, y Luis, otra vez, volvían al primer equipo en un momento clave para el bien de nuestro devenir.

Obviamente, el equipo al que nos enfrentásemos iba a ser, como mínimo, tan bueno como nosotros. Su indumentaria era, ni más ni menos, que la del primer equipo del Real Madrid, con medias y pantalones inclusive. El portero tampoco destacaba, pues estaba ataviado con la camiseta naranja de Iker Casillas. Pero bueno, el habito no hace al monje, ¿verdad? Es bien cierto que tenían mas pinta de equipo que nosotros, y no por la indumentaria, sino por la seriedad con la que afrontaron los minutos previos al encuentro. Nosotros, fieles a nuestro estilo, nos costó un mundo cambiarnos y empezar a tocar bola, pero eso es ya una constante, y una seña de identidad, de este nuestro Rayo...

Sin presiones de ningún tipo y con más desgana de lo habitual, comenzó el encuentro. Aun con la presencia del genial Luis en la medular, el campo sin Willy parecía huérfano. Y fue esa zona de la medular la primera en ser conquistada por los merengues. Llegó el primer gol de los rivales por un gran derechazo al palo largo de la portería. El Rayito no tenía ninguna intensidad. Aunque Ricky estableciera las tablas poco después, el dominio de los blancos se hacia cada vez mas patente. Eran constantes las ocasiones, y marcaron tres goles muy seguidos. Un poco antes, Kitos desde la portería ponía un balón colgado que rozaba en un rival y acortaba distancias. Nano apunto estuvo de recortarlas aun mas, pero su penalti fue detenido por el meta. Ellos también gozaron de una pena máxima, que no pudo atrapar Kitos.



Al descanso, un 4-2 que no reflejaba lo mal que estábamos jugando. No solo el calor y la noche anterior nos estaban haciendo daño, además, el equipo estaba demasiado "caído" a las bandas, y la medular parecía la Carretera de la Playa. Intentamos corregir este error táctico juntándonos más sobre el balón y subiendo y bajando todos, como un bloque. Y luego, que Dios repartiese suerte, porque si repartiese justicia...

Algo mejor nos fue en la segunda. Luigio, el único junto con Nano capaz de creer en la victoria roja, dribló al arquero en una finta sublime y puso el 3-4 en el marcador. Al poco, aumentaban la distancia con una vaselina que cogía desprevenido a Kitos, que llegó a rozarla. Mas tarde, se repetía el cuento, Nano soltaba un derechazo a la salida del saque de centro del campo y más tarde volvían a ponerse dos goles por delante debido a un desafortunado rechace de Kitos, que dejaba al delantero blanco solo en el área pequeña.

Siendo sincero, no creí siquiera que fuéramos a poner en verdaderos aprietos al conjunto rival. Habíamos desaprovechado la primera mitad haciendo un fútbol rácano y mezquino, y en la segunda estábamos demasiado cansados como para poner ese punto de corazón que requerían las grandes remontadas de, curiosamente, ese espíritu de Juanito del que tanto y tanto hemos oído hablar...

Nadie sabia cuanto quedaba de partido. La esperanza hacia ratos se había perdido. Siempre fuimos por detrás en el marcador, justa y patéticamente. Desde mi portería, empezaba a despedirme de este pequeño periplo "europeo”, casi efímero, cuando de repente, Nano, quien sino nuestro leal capitán, sacaba de la chistera dos trucos de mago a modo de goles, casi simultáneos, para firmar unas tablas que en absoluto merecíamos.

Llegábamos al final del partido vivos. Es curioso, pero también la Liga la sufrimos hasta el último minuto, y parecía que en la Liga de Campeones, la pauta era exactamente la misma. La única diferencia, si cabe, es que si hubiéramos jugado al 75%, en vez de al 40%, como lo hicimos, nos hubiéramos llevado el partido de calle, pues la camiseta del Real pesa demasiado como para jugar a jugar al fútbol con ella (...).

La fatídica tanda de penaltis, otra vez, se nos cruzaba en el camino hacia la gloria. Todos sabemos que esto es una moneda al aire, y nosotros, si habíamos tenido la suerte de aguantar aquel 6-6 en un partido nefasto, podíamos dar el campanazo final a un partido que desde el primer momento se nos puso cuesta arriba.

Kitos, después de una mentalización profunda que incluso hizo que alguien le gritase para decirle "¡vamos que empiezan a chutar! ", era el encargado de defender el fortín Rayista en el primer tiro. Tiro que va a la derecha, tiro parado. Como siempre, Kitos elegía su lado derecho, pues sabe que si ahí va el tiro, jamás se le escapa. Primer penalti parado. La moral parecía ver las primeras luces del día.

Nano, con algo de fortuna se desquitaba de su primer penalti errado. Kitos a punto esta de parar el segundo, pues adivina el lado, pero se le escapa debido a la potencia de este. Ricky firma el 2-1 Rayista con un penalti por alto.

Si lo paras, nos vamos a casa, me dijo Ricky cuando estaba preparándome. El tiro fue a la izquierda a media altura. Kitos lo adivina y lo toca, pero la fuerza hace que se cuele finalmente. Por ultimo, Luigio tiene en sus botas el pase a cuartos. Pero, como sucede siempre, el jugador del partido falla en los penaltis.

La muerte súbita era ahora una realidad. Kitos, por cuarta vez, adivina il rigore pero se le escapa por unos centímetros, a pesar de que la roza... Por ultimo, Miguel, sin duda de los mejores jugadores esta campaña del Rayo, lanza el balón por encima del larguero. El sueño rayista acaba en ese mismo momento.

Siendo sinceros, no merecíamos pasar, pero llegados a los penaltis, las probabilidades suben (o caen) al 50%. Supongo que a todos nos dolió tenerlo tan cerca y perderlo al final, ya que si el partido hubiera quedado 4-6 a nadie le hubiera importado... Pero si Miguel y Luigo fallan, fallamos todos. Sobretodo con el partido tan horrible que habíamos hecho, yo el primero, aunque los penaltis me redimiesen un poco de mis "pecados"...

Quien sabe. Quizá lo nuestro sean las Ligas, y no las SuperLigas, pero es bonito también jugarlas. Hemos hecho una fenomenal campaña, y poder estar entre los mejores es una gran recompensa, por lo menos, bajo mi punto de vista...Ahora es tiempo de poner los pies en la tierra, y pensar que lo que viene ahora es el Torneo MARCA, donde nunca hemos obtenido buenos resultados. Quizá si pasamos de ronda y hacemos un buen fútbol podremos decir que ha sido la mejor temporada de nuestra historia. Tendremos que abrir los ojos, despertar y luchar, como siempre hicimos, como siempre hemos hecho.

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Portada RM nº159


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miércoles, 7 de abril de 2010

Portada RM nº158



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Bajo Palos - 'Nervio...y Corazón'

Sembra impossibile,
che segua ancora te,
questa è una malattia che non va più via,
 vorrei andar' via,
vorrei andar' via di qua,
ma non resisto lontano da te.

(Sembra impossibile, mítico coro Ultra del Torino FC. )

Hoy, el gran día, había llegado. El día que yo pronostiqué como el día que se decidiría la Liga, y no como pensaban Ricky, o incluso Luigio, estaba frente a nosotros bajo un sol abrasador y a primera hora de la tarde. El Rayito se presentaba con un equipo de "circunstancias". A las ya seguras bajas de Willy y Ricky, por no mencionar las habituales de Felgo y Piñez, se le sumaban las de Angie, con un trágico percance en su pierna a modo de lesión de peroné que le tendrá apartado del equipo durante un tiempo (desde aquí te saludamos y apoyamos) y la de Nacho, una baja inesperada, también por motivos médicos.

El primer problema de la recién estrenada tarde del 27 de Marzo ya estaba servido. Gracias a la rápida intervención de la dilección técnica del club, pudimos solventar estas bajas con nombres ya conocidos por el Rayo. Una vez más, Ignacio Puntata Pérez se enfundaba la casaca roja en un acto de compromiso y de cariño a un Club que jamás le cerró las puertas. Esa camiseta, serigrafiada con el grandísimo tolosarra Xabi Alonso, 14 de España y 22 del Madrid, sin duda le trajo muy buena fortuna. Además, Mikel, viejo conocido de la afición rojilla volvía en un día donde el guión de la película exigía el máximo de los rendimientos. Su imponente físico y su dulce toque de balón no sobran en ningún equipo. Por ultimo, Iñigo Leyun, Luri, un joven talento del AD. Recuerdo, de gran desborde y fuerza, completaba una escuadra que hoy, più che mai, debía morir en el campo.

Como era de esperar, la multitud, antes y durante en encuentro, se empezaba a agolpar en los aledaños del campo. Los pitos al árbitro y las arengas a los jugadores no se harían esperar. Pero a ese ambiente hostil ya estábamos preparados, y acostumbrados de otros encuentros. Solo debíamos fijarnos en el balón como objetivo, y la portería rival como meta. La Liga dependía de nosotros, y eso era un handicup que el Carpio CF. debía asumir. El partido tenía un tinte precioso. Esto es fútbol, señores.

Los rivales, el Vuelve el Estrella, ni mucho menos fueron al Isla de Tabarca a pasearse. En contra de nuestros propios pronósticos, buscaron desde el principio el partido. Los dos delanteros no paraban de buscar hueco y pedir el balón. Nuestra defensa tuvo gran trabajo en la primera mitad, pues tampoco tenían suplentes que les dieran un rato de aire y descanso. Después de un intercambio de golpes, el Rayito se ponía por delante gracias a, una vez mas, Luigio y su innata precisión en su tiro de falta directa. Sutil fue el toque del cuero con el exterior, que se colaba por la escuadra derecha del arquero, que poco podía hacer además de una fotogénica estatua.

El primero quitaba algo de tensión a un Rayo que se jugaba mucho. La mala suerte hizo que una contra bien llevada por los azulones acabara en fuerte disparo a la media vuelta del extremo, al que poco pudo hacer Kitos, atento y frío durante todo el encuentro. El único "pero" del arquero rojo fue que no anduvo fino con los pies a la hora de enlazar con los arietes, pero esa es labor de otros jugadores... Pero la suerte, esta vez de nuestro lado, hacia que un saque de puerta rebotara de forma intencionada en Luigio, que hábil y pillo, puso su cuerpo a modo de mini-barrera para intentar tapar el saque, haciendo así su enésimo gol. Eso hizo que al descanso nos fuéramos con algo de ventaja.

El fútbol hasta ahora desarrollado era el mismo que tantas victorias nos había brindado en estos meses. Ofensivo, vertical, poco elaborado, pero efectivo. El partido estaba muy abierto, y el físico empezaba a escasear. Los tres nuevos fichajes no parecían ser suficientes para contener la rabia y el empuje de los rivales. Buen partido de Puntata, más acertado y trabajador que el anterior encuentro, fue una buena ayuda en el lateral izquierdo durante todo el encuentro. Leyun estaba dejando buenos destellos de lucha y entrega, y Mikel, algo desaparecido, dejaba presagiar lo que luego iba a suceder.

La segunda empezó con un Rayito volcado. Mi consigna antes del encuentro fue que los rivales, un equipo que no se jugaba nada, bajarían los brazos y firmaría la paz si el partido se le ponía con 3 o 4 goles de diferencia. A priori no lucharían por remontar un partido cuya Liga ya se había puesto muy cuesta arriba en la segunda vuelta.

Con dicho pretexto, el Rayo siguió buscando la portería rival con ahínco y devoción. Por partida doble, Mikel, esta vez sí, marcó y dejó su sello y su granito de arena en esta gran cima llamada Liga. El primero por un gran pase del portero efectuado con la mano, que le dejo solo ante el meta. El segundo, por una gran jugada de Luigio, inconmensurable, que le servia en bandeja en el segundo palo su segundo gol, y, a nosotros, la Liga.

El marcador reflejaba 4-1, pero nuestras caras reflectaban felicidad y algo de relajación, pues la Liga estaba mas cerca nunca. Esto se tradujo en una motivación extra de los azules para buscar nuestra portería con más furia que nunca. Kitos despejo un balón que ya rozaba la línea de gol con una soberbia mano en un puro instinto felino. Minutos mas tarde, la jugada se repetía, de nuevo por fallo defensivo, pero esta vez si, y a la misma distancia, el arquero veía como perforaban su meta.

El rival poco a poco iba creciendo. La afición del Carpio, volcada con ellos, les daba un extra de motivación y animo desde el graderío. El tercero llego por un corner mal defendido que hizo que un rival se colara, muy avispado y raudo, metiendo la punta de la bota en el primer palo.

La Liga volvía a estar en tierra de nadie. El cansancio, ya patente en todos, era nuestro principal enemigo. Nadie parecía tener agallas para preguntar el " cuanto queda " al colegiado...Eran los minutos de máxima tensión. El tiempo pareció detenerse cuando Luigio pescó un balón en la medular, corrió hacia el área, y le brindó a Leyun un pastelito en forma de balón para que este, con la gracia de un ángel y la maldad de un diablo, lo colara entre las piernas del inmenso portero azul. Ahora si que sí. El gol del neo-rayista ponía un 5-3 lapidario.

Los siguientes minutos parecieron no tener sentido hasta que, al borde del área nos hicieron una falta. Alguien, con voz temblorosa pidió el tiempo al arbitro, y cuando este hizo un gesto de " esto esta acabado ", las sonrisas cómplices y el festejo se hizo patente en el césped.

Los 3 silbidos del árbitro no solo significaban un final de partido muy trabajado por el conjunto rayista. Daban el broche de oro a un temporadón redondo de un equipo que a ratos puso nervio, y a ratos corazón. Pero que cuando ponía las dos cosas, era absolutamente apabullante su juego y su pegada.

El Rayo, por tercer año, se coronaba el mejor, el mas grande. Este año el sabor de la Liga tenía mas aroma que nunca. Han sido 4 los equipos a batir, algo sin precedentes en 10 años de historia roja. Ha sido una Liga muy sufrida, de remontadas, de altibajos, de palizas, de reyertas, de gritos y abrazos, de goles y paradas, de tarjetas y ausencias. Lo ha tenido todo. Y el jugársela en 50 minutos ha sido algo memorable, inaudito, único.

Desde aquí, dar las gracias a los tres guerreros que se enfrentaros a la Batalla de Tabarca, recién alistados en las filas Rojas, y preparados desde el primer momento a morir en nuestro batallón del frente. Esta es, ya, vuestra casa.

Además, a todos y cada uno de los jugadores del Carpio, nuestro archienemigo durante 5 largos meses. Tienen el gran honor y merito de ser los únicos que nos han batido, en casa y fuera, así como de manera cordial y cariñosa ser los primeros en felicitarnos por el Campeonato, todo en un clima de buenrollismo y amistad. Desde aquí me quito el sombrero y os saludo.

Por ultimo, a los jugadores de la Quinta de los Mataos, por su fidelidad a tragarse todos los partidos cada sábado, lloviese o nevase, y a su filosofía de fútbol-amigos-risas que han dejado patente en cada encuentro.

Y poquito más que decir. Lo que venga ahora, con el Torneo MARCA y los play-offs serán bien recibidos, pero creo que hemos cumplido con creces el objetivo de esta temporada, que era adaptarse al nuevo campo, y hacer un campeonato digno, sin establecer ninguna posición al final de la tabla. Ahora que ya esta todo hecho, el superávit que venga será un extra que nos llevemos de este maravilloso año en el que cumplíamos con el Décimo Año Rayista.

Hemos conseguido el trofeo Pichichi, el Zamora, encontrar a jugadores valiosos como Luis, hemos hecho equipo, y, sobretodo, nos tenemos los unos a nosotros como prueba de que el equipo es algo mas que fútbol, en el campo somos hermanos, y fuera, también.

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jueves, 18 de marzo de 2010

Rayito Madrid - Final Liga 09/10

Video motivaciónal para la última jornada de Liga 09/10 donde el Rayito Madrid puede proclamarse campeón y conseguir así su tercer título liguero.
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video

martes, 9 de marzo de 2010

Bajo Palos - 'Docenas'

...la la la la la la là...
...la la la la la la là...
...Forza Toro allè...
...la la la la là...
...sempre insieme a te...
...la la la la là...
...ed io lo so, perchè non resto a casa..

(CORO ULTRAS TORINO)

Penúltima jornada. Penúltimo partido. Penúltimo clasificado. Dos pasitos mas y la Liga, la tercera, será nuestra. La verdad es que ya no quedaba nada, y como comentaba anteriormente, nos habíamos dejado " lo bueno" para el final. El Rayito se enfrentaba de nuevo ante un equipo que no había dado guerra a prácticamente nadie en todo el campeonato. El 10-2 de la ida para los locales rojillos hacia presagiar una nueva y contundente victoria. Además, también estaba el morbo por ver si habría un nuevo y ultimo cambio de líder en la clasifica, ya que el Carpio CF, nuestro archienemigo, se tomaba una jornada de descanso que, seguro, no la querían para nada...

En ese partido, contra ese equipo, el Quien Fuma, Kitos vio su primera tarjeta azul por una reyerta debida a la agresividad del contrario en varias jugadas. Después del partido, eso si, amistosamente todo quedo en el campo, y no paso a mayores.

Fue una pena ver como ellos, vestidos de azulón, solo contaban con 5 jugadores de campo y el portero, debido a una masiva espantada de los demás jugadores por motivos varios. Y digo que es una pena por que, pase lo que pase, se gane o se pierda, aquí lo importante es jugar al fútbol, y sinceramente, lo de menos es el resultado. Es bien cierto que eL Rayo ha entrado en una dinámica, en un bucle, donde solo se acepta el ganar. Pero, aunque fuéramos un equipo de mitad de tabla, y aún mas si lo fuéramos de la parte final, solo venimos a divertirnos, hacer un par de túneles, alguna ockochaita, en mi caso alguna palomita, y Nano a meter su gol de turno ( ese que solo le ha rozado el tobillo, o que ha metido Luigio, pero que por un error, sale como si lo hubiera metido él...)

El caso es que con un césped mojado, y muy rápido, y con la noche ya caída sobre el cielo de la capital del mundo, el Rayo jugaba un partido que tenia tintes de pachanga. "Esta es la mía", debió pensar Ricky, al saber que su contrincante, amigo y compañero rojillo (sí, toda esa mezcla a la vez), Luigio, se encontraba de turisteo rural por la zona de Castilla perteneciente a Vinuesa (qué grandes recuerdos, oiga…) con su compañera sentimental, P.G. Lo cierto es que Ricky, delantero por excelencia en cualquier equipo que se precie, no desaprovecharía su oportunidad, como viene buscando toda la temporada, de ser el nuevo pichichi rojo.

Fue un inicio de partido muy del Rayo. Sin apenas ocasiones elaboradas, les hicimos 4 sin pestañear. Ricky ya llevaba 3 sin apenas haber sudado, y Willy hacia también el suyo para aumentar un poquito mas su cuenta particular. Su gol llegó al desplazarse Ricky, de nuevo, de la barrera que el arquero habia colocado. No es la primera vez, y fue un gol que molestó mucho a Kitos. Él también quería aprovechar el partido para bajar su media de goles por partido, ya de por si baja, para asegurarse el Trofeo Zamora una temporada mas, y así poder conseguir un aumento de salario para la temporada que viene, pues no son pocos los clubes que ya están ofreciéndole mejoras...

El partido continuo con cierta dejadez por parte del Rayo. Es cierto que el partido estaba mas que solventado, pero si hubiera sido por orgullo y corazón, ellos nos hubieran goleado a nosotros. Con tan solo 5 jugadores de campo, no acusaron el bajón físico en ningún momento, y llegaron al área no todas las veces que tenían el balón, pero con una claridad impropia de un equipo que va penúltimo y juega solo con 6 jugadores.

Llegamos al descanso con media docena de goles a nuestro favor. De entre ellos, Pepo, con el miedo de acabar una temporada a un altísimo nivel personal, hizo un fantástico gol ante un no menos bueno pase desde el corner de Ricky, enorme, que cantó su nombre a la vez que le ponía un caramelito en su peinada cabeza, para que la colocase por toda la escuadra izquierda del meta. Ya estaba feliz. Podía decirse que había redondeado una temporada casi perfecta, y el grupo se lo hizo saber al felicitarle en masa.

Hicimos una mediocre primera parte, pero el marcador ahí estaba, y era indiscutible. La segunda fue algo mas movida. El cansancio empezó a hacer mella en los jugadores azules, que, además, vio como uno de los suyos se iba del encuentro así, sin mas, dejando a sus compañeros huérfanos de padre, madre, y abuelos. Un acto ruin y rastrero que espero jamás ver en uno de los nuestros.

El partido ya era una pachanguita, pero sin situaciones de chulería por parte de los rojos. De hecho, aun marcaron un tanto más que mucho me recordó, tristemente, al gol que marcó Pique a Casillas en el Bernabeu, amagando el pase al palo largo para chutar al corto. No fue mal partido del arquero rojo, que aunque vio perforada su portería por cuatro ocasiones, algo casi inédito, paró lo que tuvo que parar, y los goles vinieron de una forma justa y limpia.

Ricky se empachó. Siete fueron los goles que consiguió, batiendo a Luigio, ausente, para colocarse como máximo artillero del club. Correcto partido de nuestro centro del campo, capitaneado por Angie y Luis, que sin mas esfuerzos, y sabiendo de la superioridad, actuaron de oficio y no tuvieron problemas en la medular. Buen partido de nuevo de Nano, que aunque solo con un gol, se encontró cómodo con espacios y cuajó un buen partido. Y por ultimo la defensa, que esta vez se le dio el guión de atacante, pues al gol de Pepo con un testarazo soberbio, se le unió Nacho, también loco por marcar. Fallo un " pase de la muerte " que era mas difícil fallarlo que meterlo, pero luego remendó su error con una contra donde Kitos le dejo con un pase solo ante el portero. Nacho, frío como nunca le habíamos visto, le aguanto, hasta que envió la pelota hasta la escuadra derecha con un tiro limpio y seco que a todos nos dejo asombrados. No conocíamos tal faceta.

El caso es que endosamos una merecida docena a un equipo que lucho con todo hasta que el árbitro nos "robó" los últimos 7 minutos para no hacer de su pena una agonía. Además, esta es la victoria numero 12, lo que hace que contemos con 36 puntazos en la tabla, obviamente, múltiplo de 12. Y es curioso, pero 1+2 son 3. Y es ese 3 el que podría ser el numero de Ligas que acumulase el Rayo si la próxima jornada, el Carpio, el 2º, no ganase y, nosotros, los 1os, sí lo hiciéramos. Coincidencia, o es que hasta los números ya nos dan ganadores? Las matemáticas son una ciencia exacta. De eso que se ocupen los matemáticos. Lo nuestro es el fútbol. Por eso nosotros, a diferencia de ellos, no nos quedamos en casa...

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martes, 2 de marzo de 2010

Rayito Madrid - Bajo Palos · 'Poco fútbol, bellos goles'

Un capitano, c'è solo un capitano, un capitano...c'è solo un capitano!!
(Coro dedicado a Alessandro del Piero por parte de los ultras de la Juve)


El Rayito volvía a juntarse quince días después para encarar la recta final de la temporada. Gastada ya la segunda jornada de descanso " obligado", los jugadores rojillos estaban locos por sentenciar esta Liga, que se estaba haciendo durísima. Hace días, el tan odiado y radical Joan Laporta dijo que quien ganase este año la Liga, podrá presumir de ella. Y aunque este hipócrita independentista se refiera a la Liga de las Estrellas, del Madrid y del Barsa, del Villarato, del codazo de Ronaldo y de las desgracias del "Aleti", el símil, en este caso, viene al pelo.

Como ya decía con anterioridad, nos enfrentamos a tres equipos, en principio asequibles, con nueve puntos en juego, que, a día de hoy, son la llave para abrir el cofre donde se guarda el que podría ser nuestro tercer titulo liguero. En este primer asalto contra el primer sparring, el contrincante era el Poz y estos. A la ida, el Rayo les había ganado de seis. Hoy, con llevarnos los tres puntos nos seria suficiente.

Contábamos con las ya usuales bajas de Felgo y Piñez. Los dos han parecido rescindir el contrato con el club que les vio crecer y formarse como jugadores de alto nivel. Aunque de esto es mejor hablar en la Secretaria Jurídica del Club, dirigida por nuestro responsable en temas legales, Álvaro Cebrian. Además, y de forma curiosa, este último tampoco iba a estar en el campo, por causas que el Club también desconoce. Para acabar de rematar, Ángel también era baja. Quien sabe, quizá al no estar su talismán... Por suerte, contábamos con Luis, que esta a un paso de firmar con el club rojillo, su primer club desde que reside en la capital. Los primeros clubes son inolvidables, y todos esperamos que Luis sepa reconocerlo firmando un gran contrato, de muchos años, y poco salario a recibir.

Aunque el Sol empezase a asomar pocos minutos antes del comienzo del encuentro, el Rayo pareció nublarse a medida que las condiciones climáticas mejoraban. El rayo empezó marcando tres goles consecutivos casi sin merecerlo. Jugando al ralenti el Rayo prácticamente tenía el partido ya encarrilado.

Jugando un fútbol espeso y lento, el Rayo parecía conformarse. Eso si, los goles, al igual que los que luego vendrían, fueron de bella factura. Willy, cabeceando de su forma preferida, esa que podría bautizarse como la guillermada, esa que nació en los campos de fútbol del colegio; consiste básicamente en ganar la posición al defensa, esperar el balón colocado justamente donde va a caer, y, de una forma pasiva, e incluso chula, colocar la cabeza y dejar que el balón "golpee" en ella para anotar. Eso, a William, le pirra.

Además, Luigio, zafándose en medio metro cuadrado de su rival en el área chica, anotaba el segundo gol, de rapidez y técnica. Nano, poco después, rompía su mala racha, mas larga que un día sin pan, al cabecear de manera soberbia un corner botado por Ricky, y encajar un golazo por la escuadra del primer palo. Enorme.

Por el contrario, Kitos, algo desafortunado y sin la chispa que le hace ser un pilar central en el equipo, vio, atónito, como le colocaban el primer gol de su carrera desde un saque del centro del campo. Eso si, fue un golazo.

El Rayo se iba al descanso sin haber desplegado su juego y sin hacer un esfuerzo físico en consideración. Además, el arbitro, aquel colegiado que ya dirigió el partido contra el Carpio CF, estaba, una vez mas, desesperando a ambos equipos. En primer lugar por su horrible arbitraje, falto de sentido, y sin aplicar bien las leyes del fútbol. Y, para más inri, no habíamos jugado ni siquiera los 25 minutos reglamentarios por parte. Un desastre en toda regla.

Ricky, Luis y de nuevo Nano anotaron como un vendaval para cerrar, ahora si, el partido. La jugada entre Luis y Ricky es de lo mejor que se ha visto, no ya solo en el Rayo, sino en toda la temporada en la Isla de Tabarca. A base de taconcitos, fintas, y engaños al rival, trenzaron una jugada que asombró a todos los que se dieron cita rodeando el césped. Creo recordar que la jugada la finalizó Luis, pero eso era lo de menos. La conexión entre los noveles del club daba sus frutos. Nano, mas tarde, aguanta bien la salida del arquero para batirlo por raso, de manera fría y sobria. Ha vuelto a ser el mismo, necesitábamos a nuestro capitán l 100%, y en la recta final, ha renacido en el jugador que siempre fue.

Poco más que comentar de la segunda. Es cierto que trenzamos varias jugadas dignas de los mejores equipos. Fue Luigio quien puso ese toque de calidad, empezándolas y tirando del equipo para que, por una vez, tocásemos y jugásemos. Bien en defensa, donde Nacho se esforzó al máximo aguantando la práctica totalidad del partido. No tuvo mucho trabajo, peor el que tuvo lo solvento y en líneas generales jugo un partido muy completo. Miguel y Luis que, sin destacar como nos tienen acostumbrados, jugaron un partido muy correcto. Luis, en su caso, marcando por partida doble, se hizo fuerte, jugado de Xabi Alonso, y otorgando rigor a la salida del balón.

Y arriba como siempre, muy bien. Luigio, sin hacer un gran partido, solventó todo lo que se le puso por delante. Ricky, como siempre, chupon y marrullero, marco dos mas en su cuenta particular, y de nuevo, otra azul, para colocarse como pichichi de dudosa reputación. Y por ultimo Nano, gran partido, seguramente el mejor que ha disputado en la Liga. Con dos goles y una buena sensación, tanto en su capacidad goleadora, como alma y carisma de un club que se va haciendo mas grande cada año que pasa.

Asalto ganado. La próxima semana, el Carpio descansa, y es el momento de asaltar la liga, retomar el primer puesto, y no dejarnos adelantar por nadie mas en el mes que nos queda. Esto esta en nuestras manos, y solo nosotros podemos poner el broche final a una temporada estupenda. ¡Aupa Rojos!.

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jueves, 18 de febrero de 2010

Rayito Madrid - Bajo Palos · Pim Pam...Pim Pam Pum

"Ellos quisieron jugar con nosotros. Y demostramos que no se juega con el fútbol brasilero"
Edu, refiriéndose a la forma en la que los jugadores argentinos pisaban la pelota para hacer tiempo.

Nueva cita para el Rayito, de nuevo con un frío asolador en el campo de Tabarca. Los rivales, un ya conocido Quinta del Wavas, que aún no se ha definido si quiere ser un gran equipo, o por el contrario, un equipo segundón. Sus 15 puntos le sitúan, justamente, en el ecuador de la clasificación. Lo cierto es que este equipo, desinflado a medida que avanzaba la competición, nos lo había puesto realmente difícil a la ida, pues empezó endosándonos un 3-0, al que respondimos con 5 goles, pero sobretodo, con nervio y corazón.

Este partido podía suponer un punto de inflexión para alcanzar el titulo ligero. De nuevo, una derrota ajustaría a 3 equipos en lo mas alto de la tabla...una victoria, haría que pudiéramos enfilar la recta final del año de una manera cómoda y sencilla; ese "crucero" donde navegaríamos haría escala en los 3 equipos mas asequibles de toda la competición, para arribar a puerto con uno de los mas difíciles, aunque, si todo sale según lo previsto, a lo mejor el Buque Rayo X no tendría por qué atracar en dicho puerto, pues la Liga ya seria matemáticamente nuestra...El partido de hoy era una final anticipada. ¡Aúpa Rayito!

Las bajas dejaban al Rayo mas mermado que otras veces. A la ya prevista caída en la lista de Felgo, últimamente borrado del equipo por decisiones personales, se le sumaban el escudero de la vecchia guardia rossa, Miguel, y el pistolero Ricky. Con ello, el Rayo asumía que tendría problemas tanto en ataque como en defensa. Todos deberíamos, por ello, arrimar más el hombro para cubrir estas zonas del campo. Además, el tridente nocturno, capitaneado por Pepo, y flanqueado por Willy y Píñez, venían emitiendo un intenso hedor a tugurio, cenicero y calle; un servidor, esta vez sí, se había contagiado de tal algarabía y jolgorio nocturno...la portería no estaría 100% segura, pero la profesionalidad del arquero, y el frío que azotaba el campo haría que tal mareillo se fuera disipando en poco tiempo...A favor diré que una vez mas contábamos con Luis, amo y señor de cualquier parcela del campo que ocupe. Como siempre, eres bien recibido.

Y fue la primera jugada, una internada por la derecha de la portería roja, la que hizo darse cuenta al portero que esto iba muy en serio. El balón, como con vida y alma, se le escapo de los guantes a Kitos, que vio como la fortuna del poste izquierdo le sonreía (y que no sirva de precedente) para salvar el posible 0-1. Un servidor no recuerda un cante anterior a este, pero como dicen los moteros, existen dos tipos de motoristas, los que se han caído, y los que se van a caer. Esta vez, el portero, con dicho susto, había puesto los pies en la tierra, y notar que la exigencia del partido hacia que el , sobretodo, debía estar más atento y concentrado que nunca. Una y no más, Tomas.

A partir de dicha jugada, el Rayo intento espabilar un poco más. Pero la dejadez del equipo contrario, con petos amarillos debido a la igualdad de colores en el campo, se contagió rápidamente entre nuestros jugadores. Fue una primera parte bastante floja. Suave. Parecía una pachanga, pero sin túneles ni chilenas. Un partido entre un grupo de chavales que un tiempo atrás fueron amigos.

Aburrido y mezquino fue nuestro juego, hasta que Kitos, de nuevo, y para hacer su quinto gol del campeonato, soltó un zurdazo propio del ex-madridista Roberto Carlos, para establecer el duradero en el tiempo 1-0. No dudó en disparar una falta directa a 3 metros de su área, que se coló entre las manos de un incrédulo portero al intentar despejar. Así solventaba la deuda con el equipo por su anterior fallo.

No mucho más en la primera parte, mas que buenas intervenciones del portero amarillo, valiente y palomitero, y alguna que otra chulería del delantero que defendía dichos colores. Luigio lo intento varias veces, ayudándose a menudo de Willy, pero ambos estuvieron muy discretos en la primera mitad. Nos íbamos a la caseta a descansar; cansados y sin haber hecho nada en 25 minutos. El gol de ventaja no le servia a nadie. La segunda mitad seria un partido nuevo.

Y empezó con un Rayito más agresivo y contundente. Prueba de ello fue una defensa más feroz, con un Pepo que ya se había aireado un poco, y un Nacho mas cauto. Angie cuajó seguramente su mejor partido vestido de Rojo en todo el campeonato. Gran parte de culpa la debió tener Bea, compañera sentimental del 11 rayista, que superó la adversidad del tiempo para dedicar una tarde a ver al segundo amor de Ángel, su Rayo. Y parece ser que este, con la presencia de alguien del sexo opuesto, en este caso, una bellísima morena de aires andaluces y ojos azabache, iba a desarrollar su mejor versión debido a la presencia de dicha fémina.

Él solo tomó las riendas del medio centro, y supo surtir de balones a Luigio y Nano. Además, aguanto físicamente como nunca, pues Ángel no se caracteriza por ser un "pulmón" dentro del equipo. El caso es que marcó un precioso gol, después de dejar sentado a un rival y fintar a un segundo, para buscar el palo largo del portero a media altura. La celebración solo podía ser con una persona: ella.

Es bien cierto que hasta nuestro tercer gol, no tuvimos los 3 puntos en la mano a falta del pitido final del árbitro. Luigio, insistente y cenizo como nunca, no paró hasta que no marcó su tercer gol. Como siempre, genial nuestro pequeño delantero, que cruzó un tiro al palo largo y raso, nada mas cazar un balón en la frontal, sin pensárselo, apenas había recibido el esférico. Luego, arrollando como una apisonadora como lo hacia Ronaldo en sus mejores tiempos, tuvo un mano a mano con un defensa, al cual simplemente dejó seco con un cambio de ritmo a su pierna buena, para batir por alto y fuerte a un portero que no merecía el castigo al cual estaba siendo sometido.

También Willy, que se unió a la fiesta a rachas, mojó gracias a un balón que le ponía, a modo de caramelo, el portero rojillo desde su área. En el balón estaba escrito el destinatario, no podía ser cabeceado por nadie más.

Poco importan los dos goles anulados al Rayo, o el penalti errado por Luigio, el tercero en lo que llevamos de competición...O la contra en la que nos encajaron el único gol amarillo, con algo de fortuna, pues el balón no fue atajado del todo por el portero entre sus piernas...

Lo principal es que el Rayo, esta vez si, ha dado un paso de gigante en la Liga, y podemos decir que tenemos una mano, y algún dedo de la otra, apretando fuertemente el ansiado trofeo. Quizá creímos que el partido iba a ser mas duro, pero un Rayo al ralentí supo solventar la papeleta y dejar la Liga prácticamente sentenciada.

La próxima semana, descanso. Nos vendrá bien para ver que han hecho nuestros rivales, y para tomar aire para lo poco que nos queda. Un alto en el camino siempre es recomendable, sobretodo cuando llevamos los deberes bastante adelantados. Sin confiarse, debemos ser maduros y atar la Liga con cautela y responsabilidad. Esto no esta hecho, pero casi.

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viernes, 5 de febrero de 2010

Rayito Madrid - Bajo Palos · 'Miedo, asco y fútbol en Peñagrande'

Ci facciamo i quilometri
superiamo gli ostacoli
col Diavolo
in fondo al cuor' ...

(Coro Ultra del AC. MILAN)


Nueva cita vital para el Rayo. Por segunda semana consecutiva, teníamos en frente a un rival de renombre, tres puntos trascendentales y un partido único, inigualable. La semana pasada el Rayo había "palmao" con el que, sin duda, ya se ha convertido en su primera gran verdugo en esta nueva etapa, el Carpio, que le ha vencido en la ida, y a la vuelta. Hoy, el Rayo era el que ejercía de verdugo. Él era el único que había podido robarle 3 puntos a la Quinta de los Mataos, y ellos no querían que eso volviera a repetirse. De nuevo, el concepto de revancha salpicaba los campos de futbol.

Y es que era un partido igual, o incluso más importante que el anterior. Dos derrotas consecutivas minaría la confianza de los jugadores rojillos; en cambio, una victoria no solo les auparía al primer puesto, sino que además, en un futuro, y posible, empate a puntos en la primera o segunda posición con los Mataos, los rayistas saldrían favorecidos por el llamado golaveraje. Este es uno de esos partidos donde la victoria cuenta seis puntos, ¿os acordáis?

Ya venían avisando por los medios de comunicación que en nada se parecería este partido al vivido en la primera vuelta, donde el Rayo endoso un 3-9 letal, uno de los mayores correctivos que han aplicado en los últimos años. Pero me recordaban a los rusos en la semifinal de la Eurocopa 2008, donde de nuevo volvían a enfrentarse a España, como ya lo hubieran hecho en la fase previa. También decían que el torneo les había hecho más fuertes, corrigiendo sus errores y limando su futbol ofensivo. El hecho de carecer de portero y de banquillo hacia parecer a los Mataos un equipo más temible ahora, más maduro, y por supuesto, un rival a eliminar (lo antes posible) del camino de Rayo en la lucha por el título. Sus ocho victorias no dejaban lugar a dudas, era el principal candidato al título junto al Rayo. ¡Menudo partidazo se estaba cuajando!

Una vez más, y por no perder la costumbre, fuimos llegando poco a poco. Sin prisa. Tanto fue así que de haber pasado unos minutos más, hubiéramos perdido el encuentro por incomparecencia, al no contar ni siquiera con 4 jugadores de campo. ¡Qué cosa más triste! Perder así es algo que jamás me perdonaría, no hablemos del perdón hacia mis compañeros... El caso es que desde que llegamos, los Mataos estaban más que metidos en el partido. Calentamientos al portero, toque, tiro, carreras, charlas técnicas... Sabían lo que se estaban jugando mientras nosotros estábamos poniéndonos las medias, y eso que el partido era a las 7...

El árbitro dio orden de inicio, pero todo pintaba mal. La torrija del día anterior estaba tatuada en nuestros ojos a fuego, y ellos abusaron de nuestra precariedad, tanto ofensiva como defensiva. El primer gol llego apenas pasados 2 o 3 minutos. Balón largo desde la portería hasta nuestro área (un tipicall rayista) que peina de manera casi involuntaria el delantero rival. Incluso pudo ser Pepo al intentar despejar. Pero la mala salida del arquero, sin convicción ni gana, sumado a un tipo de jugada que no estamos acostumbrados a defender puso el primero en su cuenta. Sin haber tenido tiempo a digerir, llegaba el segundo; pase de la muerte al segundo palo, que remata a bocajarro un contrario gracias a una buena internada del extremo derecha. Dos goles, como dos soles, y el Rayo sin aparecer.

Nos estaba matando su disposición ofensiva, con dos extremos muy abiertos, que dejaban un carril central espacioso y cómodo para que el medio centro profundizara hasta la cocina. Además, se complementaba con una defensa seria y físicamente fuerte. Sin duda, nada tenía que ver con los Mataos de la ida. Nos estaban comiendo por segundos.

Un penalti, quizá algo riguroso, cometido a Luigio, que intentaba cazar un balón aéreo, recortaba distancias gracias a Ricky, que tranquilo y frio, engaño al portero con sobriedad. Pero el Rayo debía cambiar de arriba a abajo no tanto su esquema, sino su personalidad de cara al encuentro. Por tercera vez, se adelantaban a la salida de un saque de banda. El balón, botando, se colaba debajo de las piernas del portero rojo, sin que, a su parecer, fuera tocada por nadie. El árbitro no lo consideró así y pito el gol. Luego, era el Rayo el que contaba con la suerte de su lado al sacar Nacho un balón de banda que atajaba mal el portero y lo colaba dentro de su puerta. Una pena para un portero que hizo buenas intervenciones, sobretodo un balón raso sacado con el pie izquierdo de una forma espectacular. El marcador reflejaba un 3-2. Qué asco de futbol el nuestro. Aun pudieron marcar alguno más si no fuera por las dos intervenciones, cruciales, en sendos mano a mano que solvento el portero rayista, bien como siempre en los duelos cara a cara, pues solo ha encajado un gol de ese estilo en todo el campeonato.

Nos íbamos al descanso con menos futbol que nunca. Luigio había tomado las riendas del equipo, él y nadie más. Defendiendo y atacando con corazón y nervio, parecía ser el único sobre el campo del Rayo. Pepo y Miguel tardaron en entrar en calor, Willy, con molestias en el pie no estuvo al 100%, y Ricky, desaparecido hasta el momento de la pena máxima. Esto no parecía tener final feliz. Pero esto es futbol, y la imprevisibilidad de este deporte es lo que tanto amamos.

En la segunda todo fue muy distinto. La entrada de Nano, ausente en la primera parte, nos inyecto una dosis de moral que necesitábamos más que nunca. Cada vez más, ellos se acercaban desde más lejos, y con balones planos al área. Nosotros empezábamos a combinar más, a ser más duros en defensa y crear ocasiones cada vez más peligrosas. La más clara que tuvieron ellos fue un mano a mano, el tercero, solventado de libro por el portero. Internada desde la izquierda, que en el último momento pasa a la derecha de la portería a un rival solo. El portero aguanta arriba, firme, y en el último momento, se vence a la derecha para sacar una mano, sublime, a la izquierda y por alto. Soberbia mano que pudo cambiar el devenir del partido.

El árbitro, cuestionado varias veces por el conjunto rival, pito de nuevo un penalti, esta vez clarísimo, sobre Ricky que el mismo se encargo de transformar. De nuevo, por el mismo lado de antes, una ley no escrita para los que ejecutan por segunda vez una pena máxima. El partido estaba igualadísimo, pero esta vez, la confianza la poníamos nosotros. Superada una horrible primera parte, la segunda debía ser nuestra si o si.

De nuevo, y como ocurriera en la ida, el portero rayista volvió a mojar para hacer su cuarto gol en la temporada. Poco después, Willy, algo mejor que en la primera parte, marcaba el quinto a la salida de un balón botado de un saque de esquina. Con una parábola estilo centro-chut, el balón se colaba suave e inalcanzable a las manos del portero. Quedando dos o tres minutos para acabar, establecieron el definitivo 5-4 con la suerte de un balón rebotado en la espalda de Pepo al que poco podía hacer el portero.

Al final, es cierto, pasamos un poco de miedo, sobre todo por el hecho de que las continúas protestas ante el árbitro debido a los dos penaltis podían ocasionar que nos pitasen a nosotros uno en contra en el último momento. Fueron continuos los rifirrafes entre el '9' de los Mataos y Miguel, que, aunque sin pasar a mayores, podían dar lugar a dudas a la hora de pitar penalti. Pero no fue así. Miguel, correcto y serio como siempre, defendió en la legalidad del reglamento y nada fue pitado en su contra, gran partido el suyo.

Muchos fueron los balones al área que en los últimos instantes se sucedieron en nuestra portería. Pero el portero, seguro por alto, no dudó nunca en atajarlos o despejarlos, alejando un peligro constante que se cernía sobre la victoria del Rayo. Al final, fair-play de todos los jugadores después de un partidazo con letras mayúsculas. A mi parecer, ellos podían haber "matao" el partido en la primera, porque nos pasaron por encima de principio a fin. Pero el futbol rojillo se impuso en la segunda, con un Luigio espectacular. Seguramente, su partido más completo, y eso que no marco ningún gol. No paro en ningún momento y encajo las envestidas de los rivales, sobretodo una en la primera parte, una tibia contra tibia que le dejo "tocado". Involuntariamente, un rival no pudo frenar cuando éste Luigio se le echó encima, y fue un choque de trenes. El jugador, asustado, estuvo pendiente de él en los momentos posteriores al choque, y más tarde, volvió a interesarse por él en el descanso. Buen gesto del jugador rival, y buenos los gestos de todo el conjunto de los Mataos, que ofrecieron sus manos y nos felicitaron por una victoria merecida. Sin duda, un partido entre gigantes no solo se valora por la calidad del futbol, sino además por el juego limpio de sus jugadores.

Por último, grande labor de Nano, que aún jugando poco, estuvo más que correcto en la labor desempeñada, tanto arriba como abajo, defendiendo y luchando. Y es que el equipo son más que 12 jugadores, somos un conjunto fuertemente unido, con algo dentro de nosotros que nos empuja, cuando las fuerzas flaquean, a tirar hacia delante. Y eso que hace que hagamos kilómetros, que superemos obstáculos, tiene un nombre, y eso se llama Rayo.

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jueves, 28 de enero de 2010

Bajo Palos - '(A veces) No se puede'

"El fútbol no es una cuestión de vida a muerte, es mucho mas que eso"
(Billy Shankly)


Como dice aquel chiste sobre los vascos, ya habíamos llegado al horizonte y ahora debíamos dar la vuelta. Y es que la primera vuelta de la Liga ya había acabado casi sin darnos cuenta, y era tiempo de hacer un alto en el camino, mirad atrás durante un segundo, pero sobretodo mirad hacia adelante para ver que nos aguardaba.

El Rayo, gracias a la última jornada, mejor dicho, gracias a todos los partidos, se había proclamado campeón de invierno. Con un juego poco trabajado, pero efectivo, encajábamos menos goles que nadie, y anotábamos más que ninguno. De hecho, solo un equipo nos había echo frente, y hoy nos volvíamos a ver las caras. Los rojos venían de dar un fuerte puñetazo sobre la mesa al batir al Vuelve el Estrella. El Carpio había patinado contra el Arroz 3 Delicias. El partido iba a ser seguido por todos los equipos de la Liga. Seguramente, todos estrían a favor del Carpio, pues una victoria nuestra solo dejaría en juego la segunda plaza del campeonato, y una suya abriría la Liga mas que nunca. El partido seria pura dinamita. Tres puntos, mas que la revancha, era lo que perseguiríamos, pero algo no encajaba.

Y digo no encajaba por varios motivos. El primer motivo saltaba a la vista solo entrar en el campo. A poco mas de 15 minutos para en inicio, no contaba mas de 4 compañeros de equipo rojillo, tirando túneles y botando faltas directas. Ellos, podían formar dos equipos distintos sin inmutarse. Luego observe, antes de dirigirme a nuestro Capitán, que Luis, estupendo mediocampista y obrero del fútbol, no estaba. Ha jugado pocos encuentros, pero partido que estaba, partido que empezaba ordenado y acababa ganado. Por ultimo, un hombrecillo vestido de árbitro, parecía estar convencido de que hoy le tocaba a él realizar un penoso arbitraje, cosa, desgraciadamente, frecuente en el Isla de Tabarca... Las primeras impresiones no pintaban bien, pero amigos, el fútbol es mucho más que eso, y cuando el balón empieza a rodar por el artificial césped de esas canchas, las habladurías, estadísticas e ideas previas se van por el desagüe.

Solo con la baja de Felgo, ausente por motivos aun sin justificar, y la llegada en último momento de Ricky, segundo máximo goleador rojo y asesino del área, el árbitro realizaba el pitido inicial. Los primeros minutos, al igual que el partido anterior, y debido a la gran trascendencia, transcurrían con nervios, imprecisiones, malos pases y peores tiros.

Fue un largo pase desde la puerta roja el origen del primero. Balón largo, de los que gusta pescar a nuestros puntas, fue hábilmente rematado por Luigio a la base del poste derecho. El tanto llegaba casi sin merecerlo, pero hizo que tranquilizásemos nuestro juego y nos tomásemos algo más de tiempo para hacer las cosas bien. Tanto debimos tranquilizarnos que las ocasiones se empezaron a suceder por la insistencia del Carpio. La defensa, bastante floja durante todo el partido, y un centro del campo sin un líder, hizo que poco a poco fuéramos regalando terreno. Gran actuación de Kitos en un mano a mano con el delantero rival, que aguanta arriba hasta que en última instancia saca un pie salvador para desbaratar la primera clara del conjunto azulón. Luego, una buena estirada a la izquierda del arco evitaba el empate, pero este no tardaría mucho. Pudimos haber puesto algo más de ventaja en el marcador gracias a Luigio, inexplicablemente fallón en la primera mitad, y el empate no llegaría muy tarde. Fue en un saque directo donde establecieron las tablas. Bien afinada por el rival, el portero veía como le metían un gol imposible, por su palo.

El Rayo en esos momentos era un caos. Nico y Angie poco rigor dieron al centro del campo. Ricky, quizá cansado por le partido que acababa de disputar estaba pasando desapercibido. Willy, cuyo trabajo fue bueno, como siempre, pero no podía soportar el peso de un equipo que no estaba haciendo nada por ganar. En estas llego el segundo. Fuerte disparo desde la izquierda del marco, donde el portero no anduvo acertado al sacar el brazo en lugar del pie. A todo esto se iba sumando los errores de un árbitro manejable, ramplón e incluso me atrevería a decir poco conocedor del reglamento. Fue él, y solo él, quien no quiso ver el gol que, desde un saque de esquina, establecía el 2 a 2. Según su criterio, el balón no superó el umbral del gol que marca la línea blanca bajo los palos. El gol fue más que claro. Además, el partido se le iba escapando poco a poco de las manos al no cortar a tiempo alguna fea entrada, tanto rojilla como azulona.

Fue solo el golazo de Miguel, que caza un balón a la salida de un corner, que bajaba con nieve, y lo coloca en la escuadra el que hacia que nos fuéramos al banco con las ideas un poco confusas. Estábamos haciendo un partido horrible. No parecía que la Liga estaba en nuestras manos. Incluso, por si alguno se le pasó por la cabeza, la idea de revancha también la acepto con tal de poner mas gana a este partido. Y es que hoy no era la tarde de ninguno. Parecía que la mala suerte iba a darnos un bofetón, pero esta vez, a todos y cada uno del equipo. Y así sucedió.

Al poco de empezar la segunda, un segundo gol de falta, un cañonazo, volvía a enfurecer al portero; de nuevo, la falta de visibilidad, unida a un despiste de colocación hacia que por su palo entrara un tanto mas. Parecía que seria la típica tarde donde paras lo difícil y te cuelan lo fácil. Pero gracias a eso, el Rayo se activó y se puso mas serio que nunca. Fue tan incesante el acoso que sufrió la portería azulona, que incluso el potero rival tuvo que ser sustituido por un tremendo choque con Nico. El mal parado fue el otro y rápido fue sustituido por un jugador de cancha que solventó la labor de arquero en los últimos 15 minutos. El asedio era constante, pero la portería se nos hacia pequeña a la hora de chutar y el gol no llegaba. Fruto de esa pasión por marcar, y ganar, vino desencadenada una pequeña reyerta a mitad de campo, después de que Luigio sufriera una entrada por detrás cuando iba a encarar el área. Después de unos empujones y unas voces mas altas que otras, el arbitro decidió mostrar la azul a un rival. Pero me imagino que ya era tarde. Si ya en la primera hubiese puesto orden, quizá no hubiera pasado esto...chi lo sa?

Al final, la batalla se saldo con 3 puntos no conseguidos, cabreo del equipo con Ricky por su actitud, un equipo que se nos volvió a escapar y algo de tristeza al perder y estar tanto tiempo acostumbrados a la victoria, pero, sinceramente, eso no es lo peor.

Lo peor de todo es que a veces, no se puede. Y no solo no se puede siempre ganar, por supuesto, es algo que bien ya sabemos después de 10 años en el equipo. Lo que no se puede es pretender jugar un buen partido y estar mentalizados para jugarnos media Liga comentando a 3 minutos del partido que " que guapo, la que lié anoche...", o uno que llegar tarde y cansado, o el otro que calienta fumándose un piti. No se puede. Y, a veces, no se puede tirar el patapum parriba, y todos a correr. Ya avise en su momento que no siempre nos saldría todo, más cuando jugamos a un fútbol tan directo y vertical. Sin elaboración, donde todo se lo dejamos a nuestros tres puntas. Y es un poco lo que hoy nos ha pasado; que el equipo ha estado el suficiente tiempo desganado para luego hacer las cosas deprisa y corriendo, y así las cosas siempre salen mal. Una pena, pues hoy teníamos una mano cogiendo el trofeo, así que dejémonos de calculadoras y hagamos nuestra Liga, sin importar quien este por arriba, y mucho menos por debajo.

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Bajo

(A veces) No se puede (28-01-10)



"El fútbol no es una cuestión de vida a muerte, es mucho mas que eso"
(Billy Shankly)



Como dice aquel chiste sobre los vascos, ya habíamos llegado al horizonte y ahora debíamos dar la vuelta. Y es que la primera vuelta de la Liga ya había acabado casi sin darnos cuenta, y era tiempo de hacer un alto en el camino, mirad atrás durante un segundo, pero sobretodo mirad hacia adelante para ver que nos aguardaba.

El Rayo, gracias a la última jornada, mejor dicho, gracias a todos los partidos, se había proclamado campeón de invierno. Con un juego poco trabajado, pero efectivo, encajábamos menos goles que nadie, y anotábamos más que ninguno. De hecho, solo un equipo nos había echo frente, y hoy nos volvíamos a ver las caras. Los rojos venían de dar un fuerte puñetazo sobre la mesa al batir al Vuelve el Estrella. El Carpio había patinado contra el Arroz 3 Delicias. El partido iba a ser seguido por todos los equipos de la Liga. Seguramente, todos estrían a favor del Carpio, pues una victoria nuestra solo dejaría en juego la segunda plaza del campeonato, y una suya abriría la Liga mas que nunca. El partido seria pura dinamita. Tres puntos, mas que la revancha, era lo que perseguiríamos, pero algo no encajaba.

Y digo no encajaba por varios motivos. El primer motivo saltaba a la vista solo entrar en el campo. A poco mas de 15 minutos para en inicio, no contaba mas de 4 compañeros de equipo rojillo, tirando túneles y botando faltas directas. Ellos, podían formar dos equipos distintos sin inmutarse. Luego observe, antes de dirigirme a nuestro Capitán, que Luis, estupendo mediocampista y obrero del fútbol, no estaba. Ha jugado pocos encuentros, pero partido que estaba, partido que empezaba ordenado y acababa ganado. Por ultimo, un hombrecillo vestido de árbitro, parecía estar convencido de que hoy le tocaba a él realizar un penoso arbitraje, cosa, desgraciadamente, frecuente en el Isla de Tabarca... Las primeras impresiones no pintaban bien, pero amigos, el fútbol es mucho más que eso, y cuando el balón empieza a rodar por el artificial césped de esas canchas, las habladurías, estadísticas e ideas previas se van por el desagüe.

Solo con la baja de Felgo, ausente por motivos aun sin justificar, y la llegada en último momento de Ricky, segundo máximo goleador rojo y asesino del área, el árbitro realizaba el pitido inicial. Los primeros minutos, al igual que el partido anterior, y debido a la gran trascendencia, transcurrían con nervios, imprecisiones, malos pases y peores tiros.

Fue un largo pase desde la puerta roja el origen del primero. Balón largo, de los que gusta pescar a nuestros puntas, fue hábilmente rematado por Luigio a la base del poste derecho. El tanto llegaba casi sin merecerlo, pero hizo que tranquilizásemos nuestro juego y nos tomásemos algo más de tiempo para hacer las cosas bien. Tanto debimos tranquilizarnos que las ocasiones se empezaron a suceder por la insistencia del Carpio. La defensa, bastante floja durante todo el partido, y un centro del campo sin un líder, hizo que poco a poco fuéramos regalando terreno. Gran actuación de Kitos en un mano a mano con el delantero rival, que aguanta arriba hasta que en última instancia saca un pie salvador para desbaratar la primera clara del conjunto azulón. Luego, una buena estirada a la izquierda del arco evitaba el empate, pero este no tardaría mucho. Pudimos haber puesto algo más de ventaja en el marcador gracias a Luigio, inexplicablemente fallón en la primera mitad, y el empate no llegaría muy tarde. Fue en un saque directo donde establecieron las tablas. Bien afinada por el rival, el portero veía como le metían un gol imposible, por su palo.

El Rayo en esos momentos era un caos. Nico y Angie poco rigor dieron al centro del campo. Ricky, quizá cansado por le partido que acababa de disputar estaba pasando desapercibido. Willy, cuyo trabajo fue bueno, como siempre, pero no podía soportar el peso de un equipo que no estaba haciendo nada por ganar. En estas llego el segundo. Fuerte disparo desde la izquierda del marco, donde el portero no anduvo acertado al sacar el brazo en lugar del pie. A todo esto se iba sumando los errores de un árbitro manejable, ramplón e incluso me atrevería a decir poco conocedor del reglamento. Fue él, y solo él, quien no quiso ver el gol que, desde un saque de esquina, establecía el 2 a 2. Según su criterio, el balón no superó el umbral del gol que marca la línea blanca bajo los palos. El gol fue más que claro. Además, el partido se le iba escapando poco a poco de las manos al no cortar a tiempo alguna fea entrada, tanto rojilla como azulona.

Fue solo el golazo de Miguel, que caza un balón a la salida de un corner, que bajaba con nieve, y lo coloca en la escuadra el que hacia que nos fuéramos al banco con las ideas un poco confusas. Estábamos haciendo un partido horrible. No parecía que la Liga estaba en nuestras manos. Incluso, por si alguno se le pasó por la cabeza, la idea de revancha también la acepto con tal de poner mas gana a este partido. Y es que hoy no era la tarde de ninguno. Parecía que la mala suerte iba a darnos un bofetón, pero esta vez, a todos y cada uno del equipo. Y así sucedió.

Al poco de empezar la segunda, un segundo gol de falta, un cañonazo, volvía a enfurecer al portero; de nuevo, la falta de visibilidad, unida a un despiste de colocación hacia que por su palo entrara un tanto mas. Parecía que seria la típica tarde donde paras lo difícil y te cuelan lo fácil. Pero gracias a eso, el Rayo se activó y se puso mas serio que nunca. Fue tan incesante el acoso que sufrió la portería azulona, que incluso el potero rival tuvo que ser sustituido por un tremendo choque con Nico. El mal parado fue el otro y rápido fue sustituido por un jugador de cancha que solventó la labor de arquero en los últimos 15 minutos. El asedio era constante, pero la portería se nos hacia pequeña a la hora de chutar y el gol no llegaba. Fruto de esa pasión por marcar, y ganar, vino desencadenada una pequeña reyerta a mitad de campo, después de que Luigio sufriera una entrada por detrás cuando iba a encarar el área. Después de unos empujones y unas voces mas altas que otras, el arbitro decidió mostrar la azul a un rival. Pero me imagino que ya era tarde. Si ya en la primera hubiese puesto orden, quizá no hubiera pasado esto...chi lo sa?

Al final, la batalla se saldo con 3 puntos no conseguidos, cabreo del equipo con Ricky por su actitud, un equipo que se nos volvió a escapar y algo de tristeza al perder y estar tanto tiempo acostumbrados a la victoria, pero, sinceramente, eso no es lo peor.

Lo peor de todo es que a veces, no se puede. Y no solo no se puede siempre ganar, por supuesto, es algo que bien ya sabemos después de 10 años en el equipo. Lo que no se puede es pretender jugar un buen partido y estar mentalizados para jugarnos media Liga comentando a 3 minutos del partido que " que guapo, la que lié anoche...", o uno que llegar tarde y cansado, o el otro que calienta fumándose un piti. No se puede. Y, a veces, no se puede tirar el patapum parriba, y todos a correr. Ya avise en su momento que no siempre nos saldría todo, más cuando jugamos a un fútbol tan directo y vertical. Sin elaboración, donde todo se lo dejamos a nuestros tres puntas. Y es un poco lo que hoy nos ha pasado; que el equipo ha estado el suficiente tiempo desganado para luego hacer las cosas deprisa y corriendo, y así las cosas siempre salen mal. Una pena, pues hoy teníamos una mano cogiendo el trofeo, así que dejémonos de calculadoras y hagamos nuestra Liga, sin importar quien este por arriba, y mucho menos por debajo.

jueves, 21 de enero de 2010

Rayito Madrid - Bajo Palos · 'Fútbol Total'




"...è per te, è per te, è per te che io canto per te
ovunque sarai ci sarò non ti lascierò mai
io lo so, io lo so, io lo so sono pazzo di te
tu lo sai, tu lo sai, tu lo sai che io vivo per te..."

(Coro Ultra Napoli )
La cita, la más esperada. El campo, a rebosar. El ambiente, un infierno. El Rayo, el sábado a primera hora de la tarde, afrontaba el que seguramente iba a ser, y es, el partido más importante por ahora de la competición. Y los ojos de los rivales, los candidatos a llevarse la Liga, también estarían fijados en el partido. Un partido que podría definirse como un punto de inflexión. Está bien claro que es una liga bipolar, donde son tres los equipos que se han inscrito para echar una pachanguita entre cerveza y cerveza, más otros dos que, con la estabilidad que premia la mitad de tabla, no parecen aun equipos muy serios y con posibilidades, y otros cuatro, incluido el Rayo, que presentaron sus credenciales al título cuando habían pasado unas pocas jornadas.

Pues bien, hoy el Rayo demostró que esto va muy en serio, y ha dado un puño en la mesa que todos han parecido oir. Hoy se ha convertido en el rival mas temible, en el rival a batir, pero sobretodo, en una apuesta fija para el Titulo que empieza a provocar que los otros rivales empiecen a luchar por la segunda posición, pues la primera ya parece estar adjudicada.

En el campo, de nuevo, contábamos con las bajas de Nacho, Miguel y Felgo. Al parecer todas por motivos académicos. Y de nuevo nuestra defensa se resentía al perder a dos veteranos zagueros que portan el orgullo rojo en lo más profundo de su pecho. Pero los demás estaban todos, y con una motivación extra. Además, y para disfrute del futbol, volvíamos a contar con Luis, perla aragonesa extraída de las minas adyacentes al Ebro y tallada y pulida en Chamartín. Más tarde se hablara de él.

Ellos, el Vuelve el Estrella, solo había ganado un partido menos que nosotros, y realmente nos tenía muchas ganas. Es bien cierto que contaba con bajas importantes, como su mediocampista con el dorsal '10', al cual Luigio y un servidor nos habíamos preocupado en observar algún que otro partido y del que deducíamos que era uno de los mejores de su equipo , si no el mejor... Aun con todo, es un equipo bien organizado, con entrenador, y nuestro último rival a batir antes de girar y empezar la segunda vuelta.

Los diez primeros minutos fue algo así como un combate por el peso pesado entre dos grandes del Boxeo. Nerviosismo, tiros desde fuera y algo de precipitación caracterizaron a los dos equipos. Se estaban tanteando, dirían los expertos en el maravilloso mundo del púgil. Pero en un abrir y cerrar de ojos, todo pareció cambiar. Ricky, atento y sin escrúpulos, se aprovecho de un error en el área para marcar el primero al más puro estilo Torres en la final del Europeo que tuvo lugar en Austria. A partir de ahí, el Rayo jugo más cómodo, más tranquilo gracias al colchón del primer gol, y las ocasiones se fueron sucediendo. De nuevo, y casi sin querer, el portero hacía su tercer gol desde un saque de puerta. Sí amigos, el tercero ya. Los rivales veían como poco a poco el partido se les iba de las manos, y, gracias a una rigurosa expulsión del árbitro sobre Luigio, ellos, en esos 5 minutos que pena la tarjeta azul, renacieron. Llego su primer gol en un rechace despejado por el palo izquierdo al que poco pudo hacer el meta rojo, y poco después y antes de acabar la primera, Iñigo batía, con algún hueso de su flácida pierna, al portero rival a la salida de un saque de banda, estableciendo el 3-1.

El partido estaba siendo bonito, abierto y limpio, propio de dos equipos ganadores que solo piensan en futbol y goles. El descanso fue más que merecido. Ellos quizá estuvieran mas cansados al solo tener un hombre en el banquillo, pero nosotros también contábamos con trasnochadores, eso igualaba la balanza...

La segunda empezó con un ritmo altísimo impuesto por el conjunto Rayista. Crearon más ocasiones si cabe que en la primera, y nuestro futbol fue más directo y vertical. Poco a poco, empezábamos a creer. En ningún momento se echaron atrás defendiendo el resultado, todo lo contrario. Es un campo muy engañoso, donde los goles pueden llegar sin merecerlos, incluso sin buscarlos, y era un partido demasiado importante como para tirarlo de esa forma.

De libro fueron los goles de la segunda. El primero, un contraataque empezado por el portero que atrapa un balón desde el córner, rápido lo juega a Ricky en banda, y este al primer toque le pasa raso a Luigio que corría con su marcaje en la punta del área. El balón aun ascendía mientras se colaba por la escuadra izquierda. Una maravilla. Y no menos bonito por el ser el 5-1 fue un cabezazo, soberbio, de Luigio, con su 1,62m, apoyándose en el aire para cruzar un balón a media altura, dibujando una particular parábola, y que dejaba al portero en una posición semejante a cualquier estatua echa de piedra. Ya estaba hecho. La desesperación se apoderó del rival, ofuscado y tembloroso al ver que no solo se les escapaba la Liga, sino que su rival más directo les estaba vapuleando.

Aun hubo tiempo para que marcasen dos goles más, uno de rechace ante un paradón del portero rojo, y otro, encajado por falta de visibilidad en el área. El 5-3 encaja como una losa después de los 3 pitidos del árbitro. Pero, sin embargo, era engañoso. Primero, porque fueron no una ni dos ni tres, sino cuatro las veces que estallamos balones en el poste rival, y porque los 2 últimos goles habían venido en los últimos 3 minutos. Fuimos claros ganadores y justos vencedores.

El partido nos ha demostrado que tenemos un equipazo. En primer lugar, desde la portería. Enorme partido en cuajado por el meta. Tuvo trabajo que solvento con seguridad y calma. Por alto no perdió ningún balón, anticipándose siempre al rival y saltando fuerte y con la seguridad que solo la experiencia da. Acertado con los pies, contribuyo a dos goles (uno que marcó y otro que puso en bandeja) y paró un disparo a bocajarro que hubiese puesto el 5-4 a poco del final. Gran actuación de una pieza clave en la formación rojilla. Es cuando se le necesita cuando mas aporta. Además, honor especial a Luis, que aun con solo dos partidos en nuestras filas, se ha ganado el puesto con esfuerzo y humildad. Es hora de que la directiva se ponga en contacto muy en serio con el para poder "amarrarlo" para la temporada que viene, pues no serán pocos los conjuntos que se hayan fijado ya en el. Contundente por arriba, rápido en el cruce, sabe sacar el balón jugado, pero sobretodo, es gran lector de los partidos, y eso le da unas decimas de segundo más para sabes aquello que va a ocurrir con el balón, y eso en un defensa es algo innato.

Una vez más, espectacular partido de Willy, amo del juego aéreo. No tocó un balón el césped sin antes haber pasado por su rubia cabeza. Ayudó en la defensa e izo de intermediario entre ésta y la delantera para surtir balones y perlitas que para nada desaprovecharon los delanteros. Es indiscutible lo que este chaval aporta al equipo, y hay muchos que le consideran " el ingeniero" del Rayo.

Y como no, los sicarios del Rayo. Esos que disparan, y luego preguntan. En primer lugar Luigio, que jugó un partido de los que le gustan, exigente y duro, donde solo valen los 3 puntos. Marcó dos golazos, subió y bajó la banda durante todo el encuentro, y no paró de pensar en futbol hasta que no empezó el partido después del nuestro. Y su compañero, Ricky. Seguramente realizó el partido más completo en lo que va de Liga. Y cuando, cansado y sudado como un minero recién subido a la luz, tuve que creerle cuando me dijo " hoy he currado, eh Kitos?". Es muy cierto. Por una vez, él contribuyo al trabajo sucio que es el defender, bajando hasta la medular, ayudando en los córners, siguiendo a su rival cuando este subía. Un gol y una asistencia para el joven del Rayo, único, indispensable, matador. Ricky se desvirgó en cuanto a ser un jugador total. Que defiende y crea. Que chuta y toca. Que persigue y manda. Y es él quien ejemplifica lo que ahora somos, o por lo menos, quienes nos hemos convertido, en un equipo total, que hemos crecido limando lo que peor llevábamos y aumentando en nuestras mejores facetas. Así estamos en cabeza de tabla, con humildad, con trabajo, con amor en lo que hacemos. Rayo, vivo por ti.

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domingo, 10 de enero de 2010

Rayito Madrid - Bajo Palos · La Nevera


“La única verdad es ganar. ‘Lo importante es competir’ es una frase hecha para los otarios y creada por los perdedores”.
Osvaldo Zubeldía

Soy de la opinión que cree que un fin de semana sin fútbol es mucho. Se te hace mas largo de lo habitual, al no tener la referencia que indica que el sábado jugaras, y es eso lo que en parte marca el punto de referencia del sábado o del domingo. Sin esa cita, sin ese evento, me siento desubicado en los días de descanso semanal. Ni que decir tiene lo lentos y pesados que se me han hecho estos 20 días sin disfrutar del equipo de mis sueños. ¡Bendita locura!

Y es cierto, por que cuando llevas mucho tiempo sin saborear algo, al probarlo mas tarde, su sabor parece haberse potenciado al máximo de los exponentes. Un año mas, este 2010 que apenas se esta desperezando, el Rayo se mantiene mas fresco y vivo que nunca. Aunque a veces las condiciones para practicar el deporte de origen ingles no sean las mejores.

Eran pocos los grados que se habían quedado estancados en el campo de Tabarca a eso de las 18:00, momento en el cual el Rayo abría su regalo de Reyes con unos días de retraso, el poder juntarnos con una idea en la mente: ganar. Muchas eran las bajas de los rojillos, y, por una vez, solo dos pulmones esperaban en el banquillo para refrescar otros tantos en estado de saturación. Nacho, por motivos académicos, Nico, de viaje a tierras castellanas, Pepo, aun afincado en el Norte peninsular e Iñigo, que al parecer le sonrió la suerte la noche anterior, eran nuestras bajas. Lo peor es que estas demarcaciones no eran equitativas en nuestro juego, ya que la posición de defensa era la que mas se resentía, ya que dejaban a Miguel huérfano de ambos padres en la zaga roja. Aunque ello no pareció importarle a nuestro defensa, que cuajo un excelente partido.


Gris y aburrida fue la primera parte. Un rayo desconocido y fallón dejo pasar los minutos hasta que el árbitro pito para un descanso que en absoluto nos merecíamos. El marcador reflejaba un 1-3 que ninguno de los dos equipos se merecían. Ellos, un conjunto de amigos que tenían la misma pinta de futbolistas como Ricky de componente del Ballet de Moscú. Nosotros, dormidos y apáticos, habíamos conseguido los 3 goles de una forma racana y poco trabajada. El primero, con una falta de Luigio sobre el portero rival; no se puede decir que por una clara obstrucción, pero que si el arbitro la pita tampoco pasa nada...El segundo, ante la pasividad de la defensa a poco mas de 2 metros sobre la línea de gol, y un tercero, marca de la casa (Pérez de Miguel ), el mas rastrero y abubilla (pájaro agradable a la vista, pero de olor fétido y canto monótono) que el equipo rojo ha conocido, que acabo trasformando Willy.

El quipo contrario, el Fu Mahou, haciendo honor a su nombre, no estaba haciendo mucho por ganar, pero el Rayo aun menos; no daba la impresión que fuéramos un equipo vencedor, que opta al titulo y que cuenta en la tabla clasificatoria con el máximo de los goles a favor y el mínimo encajado. Y es esa actitud la que, a mi por lo menos, me empieza a preocupar.

Después del parón que tuvimos allá por diciembre, debido a la jornada de descanso, sumada a los días donde celebramos nuestra no siempre cumplida constitución española ( ... ) hemos tenido la gran suerte de jugar contra los tres equipos colistas de la tabla. Y es cierto, hemos promediado un buen número de goles y hemos obtenido nueve de nueve puntos. Pero creo que el juego ha decaído. Somos goleadores, pero cada día menos futbolistas. Y ahora nos vienen dos equipos que van a marcar el devenir del Rayo este año. Dos equipos serios, competitivos, que llevan muchas jornadas esperando este encuentro y del que yo saco una conclusión: ganara el quipo que más se crea que puede ganar. Estamos los tres casi con las mismas condiciones en la tabla, pero es cierto que nuestros dos últimos encuentros para cerrar la primera vuelta sean seguramente los más complicados, ese será nuestro handicup.

Es absolutamente necesario que despertemos de este largo mes de hibernación que nos hemos chupao y que empecemos a mentalizarnos para lo que ahora nos viene. Creo sinceramente que nuestro papel en esta liga puede ser el de protagonista. Pero no olvidad que los secundarios también optan al Oscar de la Academia. No me importa ser el amigo del bueno de la película, o el que muere en la ultima escena salvando a la chica, pero quiero que mi muerte sea con honor, con valor y con entrega. Como la buena carne, ha de ser sacada de la nevera un rato antes para que esta coja mas sabor al ser cocinada. Hagamos lo mismo. Preparémonos para dar nuestra mejor versión y sacar el potencial que llevamos dentro, que creedme, es mucho.

Lo que vino después del encuentro, después de estos párrafos, parece importar poco. El rayo al final gano cómodamente, pero es uno de estos resultados que engañan. Parece que fuimos constantes al marcar y que todo se nos puso cuesta abajo desde muy temprano. Estuvimos cerca de un cuarto de hora con un 2-4, a mi juicio engañoso. Un gol les mete en el partido, uno a nuestro favor les saca. Y ocurrió. Después del 2-5 ellos desconectaron y marcamos otros dos tantos casi por inercia, sin querer. Genial partido de Miguel, muy contundente en la defensa y supo corregir mis indecisiones en las salidas. También buen partido de Willy, que aun algo fallón en sus remates de cabeza, su debilidad, izo una labor soberbia en el medio del campo y ayudo a Felgo en su banda en tareas defensivas. Ángel, algo precipitado en sus acciones, y los tres puntas, con un Ricky mas chupón de lo habitual, completan la sexta victoria seguida de la maquina roja. Os espero el próximo sábado, esto va en serio.
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